Saltar al contenido

Conflictos educativos entre padres e hijos

Llamamos conflictos educativos entre apoderados e hijos a esas discusiones que se generan en la etapa escolar del menor o en la vida universitaria del joven.

Conflictos educativos entre padres e hijos

Algunos ejemplos de estas discusiones son:

  • Padres enojados porque sus hijos desaprobaron una materia en el colegio.
  • Hijos cansados de estudiar, en discordia con los padres por presionarlos a seguir.
  • Adolescentes que quieren dejar de estudiar para trabajar o dedicarse a otra cosa.
  • Padres que obligan a sus hijos a estudiar carreras que a los jóvenes no les gusta.
  • Jóvenes que no quieren ir a la universidad y quieren dedicarse a la música, futbol, etc.

Problemas entre padres e hijos por temas de educación

A continuación, te dejamos nuestros artículos explicando y resolviendo cada una de estas situaciones.

Causas de los conflictos educativos entre padres e hijos

Ahora bien, ¿Por qué se generan estas discusiones? Vamos a plantearte las 5 causas más comunes de porque los hijos pelean con los padres por temas que tienen que ver exclusivamente con el futuro del joven.

Causas de los conflictos educativos entre padres e hijos
  1. La sobreprotección: El primer problema por el cual los padres discuten mucho sobre qué carrera debe estudiar su hijo, o por qué no debe desaprobar una materia, es porque son apoderados sobreprotectores, que, por cierto, no hay que lapidar a este tipo de papás porque en el fondo lo hacen con toda la buena intención.
  2. Inmadurez de los hijos: Por otro lado, también tenemos el escenario del jovencito inmaduro y el padre sensato y con mucha experiencia de vida. Mientras el muchacho piensa en dedicarse a la música o jugar futbol, el padre está convencido de que estudiar derecho o medicina es la mejor opción para su hijo.
  3. El pensamiento del siglo XXI: Este es el punto que más casos tiene pero que pocas personas lo saben reconocer. Estamos frente a padres de familia que tienen una educación del siglo pasado, la típica cadena de: estudiar, trabajar, comprar una casa y un auto, tener familia.

Si eres un padre de un joven de 15 años, es posible que a él no le parezca nada interesante esta propuesta y quiera plantearse lo que para él sería un mejor futuro, la mayoría de los jóvenes millennials (nacidos entre 1995-2010) tienen el pensamiento de: Emprender, crear mi propia empresa y jubilarme a los 30, no hay universidad, no hay niños, no hay familia.

4. Las nuevas tendencias en educación: Mientras que antes  el profesional mejor pagado era médico, abogado e ingeniero. Hoy fácilmente un copywriter que trabaja desde su casa puede superar por mucho el salario de los tres profesionales mencionados anteriormente. Entonces, es posible que tu hijo quiera dedicarse a una carrera con mucha demanda en el mercado actual.

5. Falta de comunicación: No importa si se presentan las 4 situaciones mencionadas anteriormente, o muchas otras, si hay comunicación entre padres e hijos, siempre se podrá llegar a un acuerdo. Pero si no la hay, estamos frente a gravísimos escenarios y que se salve el más fuerte.

Solución a las discusiones de padres e hijos por temas educativos

Guiándonos de los puntos anteriores, vamos a explicar la solución a cada una de las situaciones comunes.

Solución a las discusiones de padres e hijos por temas educativos
  1. Dejar de ser un padre sobreprotector. Es posible dejar de ser un padre sobreprotector cuando se entiende que el proteger en exceso a un hijo no es una conducta beneficiosa para él.

Si eres uno de ellos, piensa que en algún momento más temprano que tarde, tu hijo se verá obligado a enfrentar el mundo laboral y todos los problemas que conlleva. Entonces, elegir su carrera profesional, hará que él se sienta débil estudiando algo que no disfruta y será peor cuando se encuentre en un empleo y tenga que hacer algo que nunca quiso aprender.

2. Pensar de forma madura ante situaciones educativas. Si eres un adolescente y notas que siempre peleas con tus papás por temas relacionados a tu educación. Plantéate analizar tus ideas y ver si de verdad son coherentes.

Por ejemplo, si eres joven y no quieres ir a la universidad por que deseas emprender, deberás reflexionar si a estas alturas estás haciendo todo lo que haría un emprendedor, o si estás ganando suficiente dinero para seguir con el emprendimiento y desistir de ir a la universidad. Si nada de lo anterior está sucediendo, es porque solamente está como una idea, y ¿Cuánto vale una idea? Absolutamente nada mientras no se ponga en acción.

3. Pensar como millennials. Al igual que en el punto anterior, es prácticamente normal que, si naciste después de 1998, tu visión esté orientada a la economía actual y el modelo de educación de esta generación donde se critica la educación convencional y se la tilda como estafa. Plantéate lo mismo que en el punto anterior.

4. Acepta que los tiempos cambian. Antes de criticar a tu hijo por querer ser YouTuber en vez de abogado, averigua cuál es el sueldo de un YouTuber con muchos años de experiencia. Vivir de YouTube es hoy en día posible, y solo un ejemplo quizá algo extremo, pero en 2019 muchos trabajos online generan un sueldo que duplica o triplica fácilmente a los profesionales que antes se consideraba como las mejores.

4. Di lo que sientes y escucha lo que siente la otra persona: Seas padre o hijo, ante una situación de discusiones por un tema educativo, expresa tus ideas, escucha las ideas del otro y plantéense llegar  a un acuerdo, sin imposiciones.